Hombro de nadador con dolor profundo asociado a lesión del labrum glenoideoSalud y prevención

    Lágrima del labrum: la lesión grave del hombro del nadador

    Por Equipo 4Estilos · 28 de abril de 2026 · 9 min de lectura

    Resumen ejecutivo

    La lágrima del labrum glenoideo es la lesión más seria que puede sufrir el hombro de un nadador. El labrum es un anillo de fibrocartílago que rodea la cavidad glenoidea de la escápula y le da estabilidad y profundidad a la articulación. Cuando se rompe —típicamente como lesión SLAP, en su porción superior— el hombro pierde estabilidad, aparece dolor profundo, sensación de chasquido y, frecuentemente, debilidad. A diferencia del hombro del nadador, la lágrima del labrum no se cura con fisioterapia sola en muchos casos y puede requerir cirugía artroscópica. Diagnóstico temprano y diferenciación correcta son clave.


    ¿Qué es el labrum y por qué es tan importante?

    El labrum glenoideo es un anillo de fibrocartílago que rodea el borde de la glenoides, la cavidad de la escápula donde encaja la cabeza del húmero. Cumple varias funciones críticas:

    • Profundiza la cavidad glenoidea (que naturalmente es muy plana)
    • Sirve de anclaje a ligamentos gleno-humerales
    • Aloja la inserción del tendón del bíceps en su porción superior
    • Genera un efecto de succión que estabiliza la articulación
    Diagrama anatómico del hombro mostrando el labrum glenoideo y la cabeza humeral
    El labrum glenoideo es responsable del 50% de la estabilidad pasiva del hombro.

    Sin un labrum sano, el hombro pierde el 50% de su estabilidad articular pasiva. Por eso una lesión del labrum no es “una más”: compromete la función global del hombro.


    Tipos de lágrima del labrum

    Lesión SLAP (la más común en nadadores)

    SLAP son las siglas de “Superior Labrum Anterior to Posterior”. Es una rotura del labrum superior, que se extiende desde adelante hacia atrás del punto donde se inserta el tendón del bíceps. Hay 4 tipos clásicos:

    Tipo Características
    Tipo I Deshilachado del borde libre, labrum funcional
    Tipo II Desinserción del labrum y bíceps de la glenoides (la más frecuente y la que requiere reparación)
    Tipo III Lesión “en asa de balde” del labrum
    Tipo IV Lesión en asa que se extiende al tendón del bíceps

    Lesión de Bankart

    Rotura del labrum anteroinferior. Más asociada a luxaciones del hombro que al sobreuso. Aparece más en deportes de contacto, pero puede ocurrir en nadadores con luxaciones recurrentes por hiperlaxitud.


    ¿Por qué se rompe el labrum en nadadores?

    Pocas lesiones tienen causas tan claras como la del labrum del nadador. Son tres mecanismos:

    1. Sobrecarga del bíceps

    El tendón largo del bíceps se inserta en el labrum superior. La fase de tracción de la brazada (especialmente en crol y mariposa) genera una tracción repetida del bíceps sobre su anclaje. Con suficientes repeticiones —y técnica deficiente— el labrum termina cediendo en el punto de inserción.

    2. Hiperlaxitud no compensada

    Muchos nadadores —especialmente nadadoras adolescentes— tienen hiperlaxitud articular constitucional. Si esa hiperlaxitud no se compensa con musculatura fuerte, la cabeza humeral genera microtraumatismos repetidos contra el labrum hasta romperlo.

    3. Hombro del nadador no tratado

    Un cuadro crónico de hombro del nadador con inestabilidad gleno-humeral puede progresar y terminar rompiendo el labrum. Por eso es tan importante tratar el hombro del nadador a tiempo.


    Síntomas: cómo distinguirla del hombro del nadador

    Esta es la parte más importante del artículo, porque la lágrima del labrum se confunde con el hombro del nadador, pero el tratamiento y el pronóstico son distintos.

    Síntomas típicos de lágrima del labrum

    • Dolor profundo en el hombro, no superficial
    • Chasquidos o clicks audibles al mover el brazo
    • Sensación de inestabilidad (“se sale el hombro”)
    • Pérdida de potencia en la brazada
    • Dolor que se sigue del estiramiento del bíceps
    • Dolor con la fase de catch (agarre) en crol

    Diferencias con el hombro del nadador clásico

    Característica Hombro del nadador Lágrima del labrum
    Tipo de dolor Superficial, lateral Profundo, “dentro”
    Chasquidos Raros Frecuentes
    Sensación de inestabilidad No
    Mejora con fisio sola Sí, en mayoría No siempre
    Resonancia magnética A veces Casi siempre necesaria

    Importante: si el dolor de hombro va acompañado de chasquidos y sensación de inestabilidad, hay que pensar en labrum y hacer estudio por imágenes.


    Diagnóstico

    Examen clínico

    Tests específicos para labrum:

    Test Qué evalúa
    Test de O’Brien Lesión SLAP
    Test de Mayo (Active Compression) SLAP
    Test de Speed Patología del bíceps + labrum superior
    Test de aprensión / recolocación Inestabilidad anterior + Bankart

    Estos tests son útiles pero no son confirmatorios. Su sensibilidad combinada es alta, pero el diagnóstico definitivo se confirma por imagen.

    Estudios por imagen

    • Resonancia magnética simple: detecta lesiones grandes pero puede pasar por alto las pequeñas
    • Artroresonancia (RM con contraste intra-articular): el gold standard para labrum. Sensibilidad >90%
    • Artroscopia diagnóstica: la prueba definitiva, pero ya implica cirugía

    Persona realizando ejercicio de rehabilitación de hombro con banda elástica bajo supervisión
    La rehabilitación tras cirugía artroscópica del labrum requiere protocolos estrictos durante 6 a 12 meses.

    Tratamiento

    A diferencia de las otras lesiones del nadador, el tratamiento del labrum no es uniforme. Depende del tipo de lesión, la edad del paciente, el nivel de actividad y la respuesta al tratamiento conservador.

    Tratamiento conservador (3-6 meses)

    Indicado en:

    • Lesiones SLAP tipo I (deshilachado)
    • Algunas lesiones tipo II en pacientes mayores o de baja demanda
    • Pacientes que prefieren no operarse

    Incluye:

    • Fisioterapia intensiva (3-6 meses)
    • Fortalecimiento del manguito rotador y escápula
    • Ajustes técnicos drásticos
    • Posible reducción permanente del volumen
    • Inyecciones articulares en casos seleccionados

    Probabilidad de éxito: variable, entre 30% y 70% según fuente y tipo de lesión.

    Tratamiento quirúrgico

    Indicado en:

    • Lesiones SLAP tipo II en deportistas jóvenes y de alta demanda
    • Lesiones tipo III y IV
    • Lesión de Bankart con luxaciones recurrentes
    • Fracaso del tratamiento conservador

    Técnica: artroscopia (cirugía mínimamente invasiva). En lesiones SLAP, se puede:

    • Reparar el labrum con anclajes (en pacientes jóvenes)
    • Realizar tenodesis o tenotomía del bíceps (en pacientes mayores)

    Recuperación post-quirúrgica:

    • 4-6 semanas con cabestrillo
    • 3-4 meses para volver al agua suave
    • 6-9 meses para entrenamiento competitivo
    • 9-12 meses para nivel previo de competencia


    Prevención: ¿se puede evitar?

    A diferencia del hombro del nadador, el labrum es más difícil de “prevenir” en sentido estricto, pero hay factores que reducen drásticamente el riesgo:

    1. Detectar y compensar la hiperlaxitud

    Si tenés (o tu hijo/a tiene) articulaciones hiperlaxas (test de Beighton positivo, codos o rodillas que se “extienden de más”), el trabajo de fuerza específica es no negociable. La movilidad sin estabilidad es una bomba de tiempo.

    2. Tratar a tiempo el hombro del nadador

    Un hombro del nadador crónico puede progresar a labrum. Cuando aparece dolor de hombro, no esperar.

    3. Trabajo del manguito rotador específico

    • Rotaciones externas con banda
    • Trabajo excéntrico del manguito
    • Estabilización escapular

    4. Técnica correcta

    • Entrada de mano fuera del eje del hombro
    • Catch eficiente sin “tirones”
    • Rotación de tronco que distribuye la carga

    5. Volumen y paletas controlados

    Las paletas grandes con técnica deficiente son una de las principales causas de progresión hacia labrum. Si dudás, no uses paletas.


    Tabla resumen

    Aspecto Detalle
    Estilos asociados Crol, mariposa principalmente
    Población más afectada Nadadores competitivos, adolescentes con hiperlaxitud
    Síntoma distintivo Dolor profundo + chasquidos + inestabilidad
    Estudio diagnóstico Artroresonancia
    Tratamiento conservador 3-6 meses, éxito variable
    Cirugía Artroscopia
    Recuperación post-cirugía 6-12 meses para nivel previo

    Preguntas frecuentes

    ¿Una lágrima del labrum se cura sola?

    No. El cartílago del labrum tiene muy poca vascularización y, por lo tanto, muy poca capacidad de cicatrización espontánea. Lo que puede pasar es que el cuadro sintomático mejore sin que la lesión cicatrice (el cuerpo aprende a “convivir” con ella). Pero la lesión anatómica permanece.

    ¿Tengo que operarme sí o sí si me diagnostican una SLAP?

    No necesariamente. La decisión depende de edad, tipo de lesión, demanda funcional y respuesta al tratamiento conservador. Un nadador master de 50 años con SLAP tipo II puede manejarse con fisio. Un nadador competitivo de 20 años con la misma lesión probablemente se beneficia más de la cirugía.

    ¿Volver a nadar competitivo después de una cirugía de labrum es realista?

    Sí, pero con paciencia y rehabilitación seria. Hay nadadores de élite que volvieron a competir tras cirugía de labrum. Lo que cambia es el tiempo: se necesitan 9-12 meses para volver al nivel previo, y la rehabilitación tiene que ser estricta.

    ¿Puedo prevenirla si soy hiperlaxo/a?

    Reducís drásticamente el riesgo, pero no podés eliminarlo del todo. La clave es: trabajo de fuerza no negociable desde el inicio, controles técnicos frecuentes, volumen progresivo y consulta inmediata ante cualquier síntoma.

    ¿La fisioterapia post-cirugía es muy distinta a la del hombro del nadador?

    Sí, mucho más estricta y prolongada. Los primeros 4-6 meses tienen protocolos específicos con limitaciones de rango de movimiento. La diferencia está en respetar los tiempos de cicatrización del tejido reparado. Saltarse fases es la principal causa de re-rotura.

    ¿Las lesiones del labrum se ven en una resonancia común?

    Las grandes sí, las pequeñas no siempre. Por eso el estudio de elección es la artroresonancia, que inyecta contraste dentro de la articulación y “dibuja” las lesiones del labrum con mucha mayor sensibilidad. Cualquier sospecha clínica firme debería estudiarse con artroresonancia, no con RM simple.

    ¿Qué deportistas tienen más lesiones de labrum además de los nadadores?

    Lanzadores de béisbol, tenistas, jugadores de waterpolo y voleibolistas. Todos los deportes que combinan elevación del brazo con rotación y aceleración rápida.


    Conclusión

    La lágrima del labrum es la lesión más seria del hombro del nadador. Diagnóstico temprano y diferenciación correcta del hombro del nadador clásico son clave para no terminar con una cirugía evitable. Cualquier dolor de hombro acompañado de chasquidos, sensación de inestabilidad o pérdida de potencia merece una evaluación profesional con estudio por imagen.

    La buena noticia: la artroscopia moderna tiene resultados muy buenos, y la mayoría de los nadadores operados vuelven a su nivel previo en 9-12 meses. Pero la mejor cirugía es la que no se necesita: tratar el hombro del nadador a tiempo, compensar la hiperlaxitud con fuerza y mantener una técnica eficiente son las claves para que tu labrum dure toda tu carrera deportiva.


    Esta nota es parte del cluster sobre lesiones de natación. Volvé a la guía completa: Las lesiones más frecuentes en la natación.


    Fuentes y referencias

    • American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) — Glenoid Labrum Tear
    • Journal of Shoulder and Elbow Surgery — estudios sobre lesiones SLAP en deportistas overhead
    • British Journal of Sports Medicine — meta-análisis sobre tratamiento conservador vs quirúrgico de lesiones SLAP
    • Sociedad Argentina de Artroscopia — Guías de manejo de lesiones del labrum glenoideo

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